
Hoy el mundo, según afirman los expertos, tiene un grave problema ambiental ocasionado por el desarrollo urbano, puntualmente, por el material más utilizado en la construcción tal como es el hormigón. Este elemento clave que permitió el diseño estructural y edilicio del mundo moderno, se ha convertido en una de las más graves amenazas para su futuro.
Al hombre moderno le encanta soñar con bellos edificios , con construcciones modernas, equipadas con la mejor tecnología y listas para ser ese refugio perfecto donde pasar tiempo de calidad con los suyos. Sin embargo, el sueño de la casa o departamento propio o simplemente, ese espacio para vivir, implica para el planeta un costo ambiental insostenible. De hecho, el hombre utiliza 4.000 millones de toneladas al año de hormigón que impactan de modo letal en el planeta. Los expertos de hecho, estiman que entre un 6 % y 8% de la huella de carbono mundial es originada por la fabricación de cemento.
Si se detalla en cifras , el hormigón sería en la actualidad, la segunda sustancia más consumida en el planeta detrás del agua. De hecho, es el material más fabricado por el hombre en la historia y se estima que lo seguirá siendo por largo tiempo, dado que año tras año, para levantar nuevas viviendas e infraestructuras, el hombre consume unas 4.000 millones de toneladas, un volumen superior a lo que la humanidad empleó en toda la primera mitad del siglo pasado.
Y es que,si el hormigón ha construido el mundo moderno, ahora sin dudas, lo está destruyendo. Más datos lo corroboran, como los que acerca Manuel F. Herrador, un profesor de hormigón estructural en la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales de Colombia (UDCA) que detalla a Greenpeace que “se estima que la producción de cemento en el mundo, es la responsable actual de entre el 6% y el 8% de la famosa huella de carbono”, y no está dada por el consumo de energía que implica, sino a causa de la reacción química que tiene lugar cuando se produce este material, el cemento que emite grandes cantidades de CO2. De modo más simple, quiere decir que aunque se utilizaran energías renovables para producir cemento, la huella de carbono seguiría siendo sideral”
Un impacto ambiental descomunal
Para que nos hagamos una idea acertada de la magnitud de la contaminación con gases de efecto invernadero, los expertos calculan que cada por cada kilo de cemento que se fabrica, se produce más de medio kg de dióxido de carbono.
Pero las razones para utilizar este material en la construcción, no son pocas, dado que el hormigón posee grandes ventajas en muchos aspectos. En primera medida, porque puede ser producido a partir de algunos de los materiales que más abundan en el planeta. Eso implica que es una tecnología muy accesible: casi cualquier lugar de la Tierra posee los materiales necesarios para producir cemento en ese punto geográfico. Pero , además, tiene otras importantes ventajas tal como que es muy sencillo de utilizar, confiable, seguro,extremadamente resistente y muy barato . “El valor del cemento en Norteamérica, aún con los ajustes pertinentes a la inflación anual, apenas si ha aumentado desde principios del siglo XX”, explica el facultativo Zadeh.
El problema gira en torno a que la humanidad se encuentra a la puertas de una enorme crisis climática, y para poder revertirla se deben encontrar soluciones de fondo. Y, la única solución viable sería encontrar un sustituto para el cemento , un nuevo material para poder obtener el hormigón, pero aún, la ciencia no ha dado con la respuesta adecuada y al momento, se prevé que el hormigón siga siendo el material preferencial para la construcción.
La falta de respuestas adecuadas es una variable constante
¿Entonces qué se puede esperar? Esa es la gran pregunta detrás del problema que plantea la fabricación de cemento. Sobre todo, porque las respuestas no son sencillas y requieren de un trabajo puntual y decisivo en cuanto a encontrar una salida viable. Si bien , el dióxido de carbono está detrás de la crisis y del cambio climático, si no dejamos esta situación atrás, será a medida que pase el tiempo, cada vez peor. Los resultados ya se están asomando en el escenario y el cambio climático muestra cuán vulnerables somos a una enorme cantidad de eventos meteorológicos extremos para cuya defensa , hoy por hoy, solo poseemos el hormigón. Al fin y al cabo, las grandes infraestructuras urbanas que contienen los cauces de los ríos, el impacto de las fuertes tormentas o el nivel del mar son de hormigón.