
En el Día Mundial de los Océanos, Greenpeace conversó con Pilar Munoz , una bióloga marina de Chile que integra el Grupo de expertos de cultura oceánica de la UNESCO para la Comisión Oceanográfica Intergubernamental. La científica destacó que para poder cuidar el océano se debe trabajar en la “reconexión de las personas con el mar”.
“Despertar nuevas profundidades” ha sido el tema elegido para conmemorar el Día Mundial de los Océanos 2024. Una frase que , si uno la dice despacio para internalizar cada palabra, apela y convoca a realizar un cambio urgente en el vínculo que ha establecido la sociedad moderna con los océanos. Los datos revelan tal relación que ha resultado dramática para la vida marina , de las cuales alrededor de un 90% de las grandes especies se encuentran mermadas y un 50% de los arrecifes de coral , uno de los ecosistemas más frágiles , destruidos.
Greenpeace conversó en el día internacional del Océano, que se celebra cada 8 de junio, con la bióloga marina chilena Pilar Muñoz quien nos interiorizó acerca de la cultura oceánica y de la importancia de conmemorar este día.
Pilar Munoz nació y creció en Valparaíso, y su amor por el mar despuntó en su vida desde pequeña . “Siento que mi misión en la vida es poder compartir este amor tan grande por el océano, para que cada vez más personas se sumen con un compromiso en su sostenibilidad”, cuenta la jóven bióloga.
Cuidar lo que se ama: el mar
Sus estudios y su pasión por el mar, la llevaron a capacitarse y adquirir una maestría en Oceanografía . En la actualidad, trabaja en la Facultad de Ciencias del Mar y Recursos Naturales de la Universidad de Valparaíso, donde está a cargo del Laboratorio de Algas Marinas y coordina las asignaturas “Ficología” y “Botánica marina” . También dentro de su apretada agenda, dedica tiempo a la publicación científica “Revista de Biología Marina y Oceanografía” y participa en numerosas actividades vinculadas al arte, la ciencia, y tecnocreatividad.
Al explicar las nuevas corrientes que exploran soluciones innovadoras a las diversas problemáticas relacionadas con el mar , Pilar habla de un nuevo término: la tecnocreatividad. “Este es un concepto que combina a la creatividad con la tecnología y se enfoca principalmente en el desarrollo de soluciones innovadoras basadas en el uso de las nuevas herramientas tecnológicas. Yo, por ejemplo, experimento con herramientas de realidad extendida XR (como realidad virtual realidad aumentada, gemelos digitales) para crear experiencias, productos y servicios originales”, explica Pilar.
“En este nuevo contexto donde la ciencia , el arte y la tecnocreatividad permiten explorar nuevas formas de comunicación y expresión, se facilita muchísimo el logro de proyectos que pueden tener un mayor impacto en la mejora del medio oceánico y en el alcance global de las soluciones”, agrega.
Hacia el desarrollo de una cultura oceánica global
Pilar busca a través de toda su labor, difundir en la sociedad actual, la cultura oceánica . Este concepto consiste en que todos puedan comprender la importancia vital que tiene el océano en la vida de las personas , cómo nos beneficia día a día y cómo muchas de nuestras acciones cotidianas impactan o no en su sostenibilidad.
“La vida del planeta depende, más de lo que nos podemos imaginar, de la salud de nuestros mares y océanos. Ellos nos entregan el aire que respiramos, regulan la temperatura, nos dan alimentos nutritivos, son fuente de energía limpia o renovable y sostienen a una industria que es uno de los pilares como fuente de trabajo para miles de personas. También el mar , nos regala disfrute, esparcimiento , sosiego y felicidad para el alma” dice la bióloga.
Para la jóven científica, lamentablemente, la ciencia tradicional ha errado en su método de transmisión de este mensaje a las personas. Por ello, el hombre moderno no valora el mar y ha propiciado su degradación a extremos que se hacen incompatibles con la vida .
Los sentidos: la puerta hacia una nueva cultura para el cuidado del mar
“Si el océano es amenazado por el hombre, esto también amenaza el bienestar humano. Por eso, la cultura oceánica apunta a empoderar a las personas con un conocimiento profundo de los beneficios que aporta el océano a los hombres, para que luego, puedan tomar decisiones informadas y cooperar con la sostenibilidad del planeta.
“Para ir estrechando la profunda brecha que nos lleva a no cuidar tan preciado bien como es el mar para la humanidad, debemos poder reconectar a las personas con el entorno marino.”explica Pilar acerca de su sentir y experiencia para fomentar el cuidado de los océanos.
“Debemos apelar a los sentidos, a los sentimientos lindos que nos genera a cada uno estar en contacto con el mar. Los docentes por ejemplo, pueden fomentar diferentes actividades al aire libre cerca de las costas, como caminar, nadar,hacer deportes de vela, ya que todos ellos promueven este acercamiento tanto a grandes como a chicos. También, desde lo académico hay que explorar formas innovadoras de poder compartir y enseñar los contenidos que abarcan las ciencias del mar, para conectar efectivamente desde otra arista con los estudiantes . Por ello, desde mi experiencia sugiero a los docentes, explorar con la tecnocreatividad, una metodología que ha funcionado muy bien y ha logrado resultados sorprendentes. Combinar arte, ciencia y tecnología puede llevarnos a dar con la clave de un nuevo futuro para el mar basado en la sensibilidad social” cerró la científica.