
La nueva premisa que el ecourbanismo sostiene, implica debatir un esquema de rediseño urbano que facilite la electromovilidad y un acceso a los servicios básicos en un área de no más de 15 cuadras a la redonda de cada hogar. Qué ocurre en Buenos Aires y cuál es la visión de los urbanistas.
El Ecourbanismo es una disciplina que apunta a elevar la calidad de vida y la salud integral de los habitantes de las grandes ciudades .Sobre el diagnóstico actual de la situación en las metrópolis modernas, el detectar el problema no ha sido justamente, el problema: movilizarse de un lado a otro en las grandes urbes acarrea consecuencias muy negativas en el medioambiente y en la calidad de vida de las personas .Cada día, la gente debe lidiar con rutinas tediosas que desgranan un rosario de penurias: embotellamientos de tránsito, falta de acceso a servicios básicos en las áreas cercanas a los hogares y una escasa disponibilidad de medios alternativos de transporte no contaminantes.
En algunos barrios como Recoleta o Palermo la situación es más favorable. Existe una prestación de servicios casi absoluta, bicisendas que unen los barrios con los puntos estratégicos de la ciudad y circuitos de paseos y frondosas arboledas que regalan sombra y limpian el aire. Pero, en barrios más periféricos de la capital como Villa Soldati o Villa Lugano el tema es más complejo según detalla la Secretaría de Ambiente de la Ciudad de Buenos Aires.
Marcelo Corti, profesor de la Facultad de Cs Económicas (UBA) y experto en planeamiento estratégico urbano lo explica del siguiente modo: “La pandemia fue el motor que puso a los urbanistas a pensar acerca la necesidad de llevar adelante una reconfiguración completa de las ciudades.”
Reconfigurar Buenos Aires es mejorar la calidad de vida integral
Un dato obtenido de los tiempos de la pandemia indicó claramente el rumbo al que se debe apuntar: en Buenos Aires bajaron más del 40% las emisiones de CO2 al comparar las mediciones de abril 2020 con abril 2019. Esta radical disminución de las emisiones de GEI (gases de efecto invernadero) que provocan el calentamiento del planeta, da cuenta de la magnitud del impacto negativo que tienen las urbes en el dilema que hoy debe sortear la humanidad: el cambio climático y la acelerada degradación de la Tierra y sus recursos.
Corti, como experto afirma que es necesario diseñar un nuevo sistema global –en el marco de la compleja trama del transporte del Gran Buenos Aires, que se une con los traslados del conurbano a la ciudad y viceversa- que mantenga un nivel bajo de emisiones, crear paredes arbóreas que acompañen las vias de circulacion, nuevos pulmones verdes que operen como saneadores y líneas de financiación para aquellas personas que deseen pasar a un esquema de movilidad sustentable o electromovilidad. Pero la gran pregunta es ¿por dónde se debe comenzar a reordenar la ciudad?
Corti cree tener la clave y explica: “ En principio el camino es desmotivar el uso del auto para los traslados innecesarios; apuntar a esquemas globales de teletrabajo como un aliado en la estrategia ambiental ya que conviene a las personas, gobiernos y empresas y fomentar beneficios para aumentar las compras online y priorizar envíos con bicicletas o medios no contaminantes. Todo lo positivo que vino a raíz de los cambios de hábitos que trajo consigo la pandemia debe ser una lección y debe sostenerse. Ese es el desafío, ver las cosas que sí se pueden mantener y pensar estos cambios en términos sustentables, es decir, con un el justo equilibrio entre las variables económicas, sociales y ambientales”.
Un enfoque integral de mirada local
El gobierno de la ciudad de Buenos Aires ha realizado importantes cambios en los últimos años que se afirman en la misma dirección del nuevo paradigma. Entre ellos figuran la descentralización del edificio sede del Gobierno, que fue oportunamente trasladado a Parque Patricios; la construcción de 7 circuitos de metrobuses, la mejora estratégica de los centros comerciales y ferias urbanas a cielo abierto y el impulso constante para la ampliación de la red de ciclovías.
Pero lo cierto, es que hacen falta más acciones , propuestas y estrategias de corto y largo plazo. Este es un punto central en el que coinciden todos los especialistas en diseño urbano del mundo. En esta línea de innovación pero con foco en lo vincular , el director de la cátedra de Territorio e Innovación de la Universidad Sorbona (Francia) Dr.Carlos Moreno, apunta a 6 ejes fundamentales que se deben tener en cuenta en la vida de las personas para rediseñar las ciudades actuales o pensar las del futuro. Estos son: el alojarse, trabajar, tener acceso a la salud, comprar, aprender y divertirse.
“El objetivo que hay que fomentar a la hora del rediseño de una ciudad es el lado humano de la vida. Esto consiste en poder recrear en las ciudades, una calidad de vida basada en los vínculos sociales de proximidad”-explica Moreno-. “Al fomentar y promover la cercanía de las personas con los circuitos básicos de bienes y servicios, se apunta a que la gente salga del anonimato, que es la característica bajo la que se viven los vínculos en en las grandes urbes y que puedan generarse vínculos más estrechos . Esto es promover la vida en perspectiva del encuentro , que implica salir de una rutina ajetreada para obtener una vida con calidad social , hecha del tejido artesanal de los lazos humanos. En esto está la raíz del cambio hacia una sociedad con más comunicación e interacción que junto a los rediseños y cambios sustentables lograrán elevar la felicidad y el bienestar integral de las personas”finalizó Moreno.